Las mayores distracciones que tenemos al volante

Uno de cada tres accidentes se debe, en parte, a distracciones experimentadas por el propio conductor.

Principales Distracciones

Los acompañantes

En un vehículo son los causantes del 77% de las distracciones que tienen lugar durante la conducción. El hecho de girar la cabeza o mirar al retrovisor supone una pérdida de atención sobre la carretera que puede tener consecuencias fatales y tres de cada cuatro conductores reconoce que esto es algo que hacen cuando viajan en la compañía de niños pequeños o de sus mascotas.

El teléfono móvil

Hablar por teléfono sin utilizar un manos libres homologado es una las mayores distracciones que tienen lugar durante la conducción. La DGT ha informado en repetidas ocasiones de que el uso del teléfono móvil hace que el conductor pierda la capacidad para mantener una velocidad constante, le impide mantener la distancia de seguridad, así como percibir la mitad de las señales de tráfico, le hace confundirse en su itinerario, e incrementa su tiempo de reacción entre medio segundo y dos segundos. El resultado de todo ello es que las probabilidades de sufrir un accidente de tráfico aumentan entre 5 y 10 veces.

Los propios dispositivos del vehículo

El 54% de los conductores reconocen utilizar los dispositivos presentes en su vehículo durante la conducción, lo cual incluye el navegador GPS, el climatizador del coche, la radio o los retrovisores.

Apartar la vista de la carretera

El 38% de los conductores reconoce distraerse frente a la presencia de un vehículo accidentado. Esto se traduce en una reducción de la marcha y una considerable pérdida de la atención sobre la carretera.

El exceso de confianza

El exceso de confianza es una de las causas peor gestionadas por los conductores, especialmente, aquellos más experimentados o quienes realizan la misma ruta repetidamente. La costumbre tiende a generar una falsa sensación de seguridad que hace que tus sentidos se distraigan y tu mente se centre en pensamientos ajenos a la conducción. El caso más grave de exceso de confianza tiene lugar cuando se conduce con fatiga o sueño.